domingo, 3 de mayo de 2009


Mi madre cumple 95 años


Una alfombra de rosas
para recibir el contacto de tus pies cansados.
Una diadema de azucenas
que orlen tus ancianos cabellos.
Un ramo de orquídeas entre tus manos
que hoy acarician tus 95 años.
Plenos, vividos con la altanería de tu raza
de mujeres fuertes, luchadoras, entusiastas.
Madre desde niña, madre en la nostalgia,
madre presente en las grandes alegrías
y en las oscuras noches del dolor.
Madre solícita, agradecida a la vida,
avanzando lentamente sin prisa pero sin pausa.
Madre inmensa, atentos tus ojos al crecimiento
de las flores, los nietos, los niños.
Tus ojos poblados de recuerdos,
que parecían dormidos,
se asombran de todas las vidas que has vivido,
te parece mentira que seas la memoria
de tantos que han partido.
Y aquí estás, madre querida, por amor a la vida.
Hasta que tú puedas.
Yo agradecida, inmensamente agradecida.


Olga de Lucia Vicente.

viernes, 24 de abril de 2009

PREFIERO ESCUCHAR LA NOTA DEL ALELÍ


Quisiera tu paracaídas Altazor
para aterrizar con tus palabras de alabastro
tu florida fauna, tus delicados arco iris
y caer de pie en esta selva de palabras,
impregnada con la vehemencia de tu sangre.
Ver más allá de los jeroglíficos
que describen las golondrinas en el aire.
Bajar la persiana de mis ojos
y que sus olas no destruyan la quietud de los nenúfares.
Que la marería no castigue la geoTamaño de fuentegrafía de las costas
ni se lleve el torbellino las almas inocentes,
ni arrecien huracanes desterrando transeúntes,
ni aludes ensombrezcan la mirada de los hombres.
Que nadie grite el hambre, ni rasgue con sus uñas
el dolor de la izquierda, latiendo en la mañana.
Ni atronen los obúes, ni salten pedazos de humanos
cercenados por intereses expúreos.
Que se apague el estruendoso ruido de la pólvora,
que me dejen escuchar la nota del alelí

Olga de Lucia

domingo, 19 de abril de 2009

Cuadro: Visitas al corazón. Oleo. Olga de Lucia

SESENTA Y DOS CUMPLEAÑOS

Debo reconocer cierto desconcierto.

No sé si por llegar al mundo en el estío

y festejar aniversario en pleno invierno.

Tal vez desconcertada

porque aunque yo, no lo crea del todo

hoy han pasado delante de mis ojos

sesenta y dos años.

Iban ufanos, como vanagloriándose de haber vivido

atados a la maroma azul de lo humano.

Y así desfilaron ante mí,

la que fui, la que soy, la que quisiera ser.


Fue un placer viajar por los jardines de la infancia

poblada de bellas y espinosas rosas.

Recuerdos de aquellos años de chiquilla enamorada

abierta al universo.

Y era maravilloso impregnar con nuestros flujos

la caliente arena del mar,

encender las alcobas con aroma de sexo,

apurando la noche de café en café.

Me ví, creciendo y multiplicando

frutos de amor, útil a la especie.

Noches de amor y poesía, de poesía y amor.

Volamos de una costa a otra del Atlántico

y aquí me tenéis en mi segunda patria.

La poesía siempre a nuestro lado.

El corcel se detuvo para saludar a la muerte

que se llevó con su garfio la vida de Pablo.

Fueron días de lucha, como ejército fiero


resistimos el embate.

Si no hablo en mi nombre

es porque sin ellos no hubiera podido

detener a la parca.

Capitán, por su mano firme para orientar el barco

por su apego a la vida, su palabra justa,

su manera de amar, me rindo, otra vez me rindo.

Pasaron los años, los hijos crecieron

se hicieron del mundo.

Pintura, escultura, cine, libros y amigos y camaradas

y camaradas y más amigos.

Todo ha cambiado en la envoltura que es mi cuerpo

y sin embargo, aquí entre las letras, goce infinito

soy capaz de hacerle un guiño al almanaque.

Si cierro los ojos, las pieles son tersas,

la caricia me eriza,

la voz me subyuga y me trae el recuerdo

de aquella ragazza que colgada de tu brazo

bajaba la cuesta saltando traviesa.

¿Quién podrá decirme que ésta, la de hoy,

no es la misma alegría?

Que esa soy yo, cayendo en mis brazos, para nacer

una vez más.


Olga de Lucia

domingo, 4 de enero de 2009

jueves, 1 de enero de 2009

NOCHE VIEJA

Circunloquio de horas pasadas
acertijo de vueltas y revueltas
engañosa noria que no vuelve
al punto de partida.

¿me atraganto con las uvas o la vida?

Pisando los sesenta no diré
cualquier tiempo pasado fue mejor
tampoco si volviera a nacer
con la experiencia conseguida.

Pongo alegría y tristeza en una alforja
sacudo esta nostalgia infinita
la aprieto entre estas líneas.

Al punto, la última hoja del año,cae.
Nuevas canas se pintan,en el alma,
renace una esperanza.


¡¡¡Feliz 2009!!!

domingo, 28 de diciembre de 2008

EL GENOMA HUMANO. POEMA DE MIGUEL MENASSA RECITADO POR EL AUTOR

Hoy te escribo un poema y te lo digo,
a mí, la sonrisa, no me la tocarán.
Ni el amor, ni la brisa,
ni las ciencias, ni el arte,
ni el humano genoma que todo lo sabrá.

A mí, la sonrisa, no me la tocarán.
Ni el amor con su furia que te toca y te mata.
Ni la brisa o el aire de la rancia ciudad.
Ni las ciencias ligeras, exactas y arrogantes.
Ni las artes profundas de alguna humanidad.
Y el genoma sapiente, del hombre nos dirá:
De los seis mil millones que habitamos la tierra
humanos, debería saberse, todos por igual,
tres mil millones ya están muriéndose
por la "maldita" falta de pan.
Mas al pedir explicaciones
porque yo creo que sobra el pan,
el mundo entero de poderosos,
me respondieron con amabilidad;
que algunos mueren de sarampión,
la droga mata dijo el ministro
y otros se mueren por diversión.
Los que no comen no es para tanto
un error muy pequeño en la distribución.

Y en cuanto al resto, los tres mil millones,
viviendo y muriendo siempre la mitad,
el genoma supersapiente, del hombre nos dirá:

Ese medio cerebro que no podéis usar,
es la mitad del hombre que se muere por pan.
Esa doble vida: la realidad, los sueños,
es del hambre de la tierra sólo la mitad.

Si sólo muriera la mitad, dice el poeta,
el hombre llegaría a cierta claridad,
mas lo que pasa, genoma amado,
es que la culpa nos matará.

El hombre actual
el que se muere de su mitad
odia a los seres queridos
y ama la paz.
Maltrata hasta la muerte o el dolor
sea mujer, amante o concubina,
educa tan mal lo que produce
que envenena a los jóvenes
para que nadie le robe
su puesto de trabajo,
su único trabajo:
seguir matando a su mitad.

El genoma infinitamente sapiente,
al llegar a este punto, del hombre nos dirá:
El hombre vive enfermo y no se curará
para poder curarlo no alcanza la mitad.

para escuchar al poeta recitando, puedes hacerlo aquí:

lunes, 22 de diciembre de 2008

AMOR, ÁRABE Y TANGO



Fragmento de Mi única Familia, largometraje escrito, dirigido por Miguel Oscar Menassa y protagonizado por Miguel Oscar Menassa , Olga de Lucia, Carlos Fernández, Cruz González